Las profesiones que ejercemos y que llegaron a desembocar en esta pasión por la arquitectura y la construcción no podrían ser de otra forma que llegaran a través de la sangre, la inquietud, el riesgo medido, en un entorno familiar propicio.
Rafael Roces Cabricano, el padre de mi padre, era Jefe de Montaje de Duro Felguera, compañía asturiana de montajes centenaria, y como tal fue el responsable de la construcción en estructura metálica, entre otros, en la ciudad de Oviedo y alrededores, del Orfanato Minero, el Edificio de la Policía Nacional, de la Fabrica de Cañones de Trubia, un Puente de Hierro en Dos Hermanas, Sevilla, Hangares de Aviación en Madrid... por lo que en esa época, décadas de los años 1920 y 1930, viajaba por todo el país coordinando cuadrillas para montajes prefabricados metálicos que tanto se demandaban, al unísono de la arquitectura del hierro que se forjaba en Europa y Estados Unidos.
Su hijo, que fue mi padre, Juan Jesús Roces huérfano con otro hermano, Atilano, a la edad de 12 años, emprendieron el oficio de la construcción por necesidad y sustento familiar preciso pues el trabajo de su madre pintando bombas en la fábrica de cañones de Trubia no cubría las necesidades básicas de crecimiento para sus dos hijos máxime cuando hasta no terminar la contienda nacional no le fue reconocido el subsidio por su muerte en el trabajo.
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Así, trabajando en Caleros, Fábricas, Refractarias y como ayudantes de oficiales diversos (canteros, carpinteros, albañiles...) lograron emanciparse empezando a contratar pequeños trabajos de construcción, que en la sociedad de la posguerra se precisaban para reestablecer las infraestructuras residenciales derruidas.
Con los años y una gran determinación ambos hermanos levantaron sendas industrias del prefabricado de hormigón y del refractario, primero en su Langreo natal y posteriormente en Siero, implicando a sus familiares e hijos en un proyecto familiar que continúa y que crece, ramificándose también fuera de España.
Con estos antecedentes era fácil presagiar una vocación profesional por los Oficios, la Maestría de Obras, la Construcción, el Prefabricado, la Construcción Industrializada, la Dirección de Obras y finalmente la Arquitectura; a los estudios de Arquitectura Técnica siguen los de Arquitectura Superior y la gran experiencia de una amplia diversidad de encargos, retos, problemas y soluciones, compromisos...
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Pilares que el equipo de Carlos Roces y Asociados conocen y promueve continuamente su Socio Director y fundador, Carlos Roces Arbesú. Con estos antecedentes y empleando todo lo mejor que cada uno de ellos tiene para implicarse con las técnicas actuales, la sostenibilidad y el servicio a nuestros clientes, deseamos dar la función y pureza creativa en este noble y antiguo oficio que es la Construcción y la Arquitectura.
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